Sep.10.2010 / 16:52 pm
La Magia de los Cuentos PDF Imprimir E-Mail

Muchos padres se preocupan porque quieren que sus hijos sean buenos lectores, pues están concientes que la lectura les abre un mundo de fantasía e imaginación; ellos saben que les sirve para desarrollar la inteligencia, la capacidad de atención y retención, además del lenguaje.

Vale la pena recalcar que si en casa los padres no acostumbran leer delante de sus hijos, es difícil que se desarrolle el hábito de la lectura en los niños, pues no tienen un ejemplo a seguir.

Una manera ideal para que los padres puedan introducir hábitos lectores en sus hijos, es leerles cuentos; esta actividad se puede realizar en cualquier momento, aunque hay quienes prefieren hacerla antes de la hora de dormir.

Cuando leen un cuento a sus hijos, los padres no sólo los están ayudando en el camino para ser buenos lectores, sino que también están favoreciendo la comunicación.  Al mismo tiempo les proporcionan seguridad, pues les hacen pensar que todos los problemas tienen solución; ya que por lo general en los cuentos infantiles, luego del conflicto, llega un desenlace feliz.

Podemos notar que con frecuencia, los niños piden que la misma historia les sea contada varias veces y es porque ésta le ayuda a enfrentarse al mundo y tienen que ver con características propias de su edad o porque estimulan su imaginación, evocando lugares y personajes que les son agradables.

Es importante destacar también que a la hora de elegir un libro para niños, se debe tener en cuenta su edad.

- Niños menores de dos años: Son ideales los libros no tóxicos, de cartón, plástico o tela, con imágenes grandes que les sean familiares.
- Entre los tres y cinco años: Deben predominar la ilustración, las narraciones deben ser cortas y sencillas.
- Entre los seis y nueve años: Es a estas edades que se consolidan las destrezas lectoras, por tanto se les debe ofrecer historias con mayor cantidad de texto, que los atrapen; teniendo en cuenta sus gustos e intereses.
- Entre los diez y doce años: Cuando ya tienen consolidadas las destrezas lectoras, se pueden ofrecer libros que combinen la fantasía y el realismo.
- De los doce en adelante: Los libros que reflejan situaciones propias de la adolescencia, que tratan de la amistad, el primer amor; temas del entorno social (ecología, racismo, divorcio, etc.).

Los cuentos aparte de entretener, proporcionan a los niños la noción de que el mundo es más amplio que sus propias experiencias y de que existen otras realidades.  Con la actividad de leer cuentos a sus hijos, los padres están creando un momento íntimo para estar juntos, para ser cómplices en el disfrute de la historia; momentos que difícilmente sus hijos podrán olvidar.