|
El sueño es una necesidad biológica, esencial para la salud y el desarrollo del niño. Es un elemento reparador y de relajación a nivel físico y mental.
Los niños que duermen lo suficiente, funcionan mejor y presentan menos problemas de comportamiento e irritabilidad. Es tarea de los padres ayudar a sus hijos a desarrollar buenos hábitos de sueño desde una edad temprana, pues los niños aprenden de ellos. Si bien es cierto que cada niño es diferente y varía el número de horas que necesita diariamente; la tabla de abajo muestra las horas recomendables de sueño, incluyendo siestas, según la edad. | Edad | Horas de sueño | | 0 – 6 meses | 17 horas | | 6 meses – 1 año | 14 – 15 horas | | 1 – 2 años | 13 – 14 horas | | 2 – 5 años | 11 – 13 horas | | 5 – 8 años | 10 – 11 horas |
En los bebés, siestas y sueño nocturno son necesarios; después de los 6 meses las siestas de 1 o 2 horas de duración son muy normales. La necesidad de tomar siestas va desapareciendo entre los 2 y 5 años. Como dijimos anteriormente, los padres son los responsables de desarrollar los buenos hábitos de sus hijos a la hora de dormir y para ello los niños necesitan de rutinas diarias. Para establecer una rutina diaria a la hora de dormir, debe tener una hora fija para irse a la cama todas las noches; sin televisión ni videojuegos, pues la hora de acostarse debe ser una experiencia relajante. Sugerencia de una rutina: 1.- Comida liviana. 2.- Baño. 3.- Ponerse la ropa de dormir. 4.- Cepillarse los dientes. 5.- Poner al niño en la cama. 6.- Leer un cuento. 7.- Despedirse y marcharse de la habitación. Los niños que no duermen lo suficiente, pueden presentar problemas en la escuela, como: - Somnolencia. - Bajo rendimiento escolar. - Falta de atención. - Cansancio hacia las tareas a lo largo de la jornada escolar. - Fracaso escolar. Los padres deben estar de acuerdo en los criterios y/o pautas de intervención, apoyándose el uno al otro y no crear situaciones contradictorias que el niño pueda utilizar a su favor para manipular la situación. Por otro lado, deben crear situaciones favorables para que la conducta de dormir del niño, sea adecuada a su edad y favorezcan el equilibrio familiar.
|